Compartir con nuestro compañero

Ya sea un perro, un gato, un conejo o cualquier otro ser que pueda convivir con nosotros, tenemos un vínculo amoroso y se deben reforzar.

Es muy importante crear una actividad para fortalecer este vínculo, para que el animal realmente vea la importancia que tiene para nosotros.

Si hablamos de perros, lo más fácil y saludable para nosotros es caminar, pero distinguimos el paseo “obligatorio”. Al caminar me refiero a pasear, sólo pasear, aprovechar aquel momento para, simplemente, pasear. Conectar con la naturaleza o con nuestra esencia y desconectar de todo lo demás, junto con nuestro compañero.

Podemos dedicar un rato de nuestro paseo a dar un paseo conjunto, a dejar que nuestro compañero nos guíe por dónde quiere ir, crear una complicidad sin estrés, sin tensión de correa, simplemente dejando fluir los sentidos y pasar a ser compañeros de paseo de nuestro amigo.

Para los perros el olfato es muy importante, por eso los tenemos que dejar que huelan, que rastreen. Si observamos esta facultad suya, nos podremos dar cuenta de este sentido magnífico que poseen y cómo lo utilizan, nos podemos volver cómplices de sus descubrimientos olfativos, de todo el mundo informativo que hay detrás de una olor invisible.

Hacer una actividad con tu perro, es la mejor manera de fortalecer el vínculo. Puede ser, un juego de rastreo, que son muy simples y muy estimulantes para ellos, hasta un rato de masaje o una meditación junto con tu perro.

Si hablamos de gatos, el simple hecho de peinarlos o jugar con ellos puede ser una actividad conjunta. Cada animal tiene su carácter y los gatos, está claro, tienen la suya más particular. Pero conocemos nuestro gato y sabemos las cosas que le gustan. Muchas veces para un gato, el contacto físico es mucho menos importante, ya que ellos perciben la energía de una manera muy diferente e intensa y a menudo, el solo hecho de sentarse junto a ellos, ya es una interacción.

Claro está que toda actividad conjunta se debe hacer desde la tranquilidad y sin prisa, ya sea una actividad tranquila o estimulante, lo más importante es hacerla con plena conciencia de estar compartiendo ese rato de tiempo, que es único e irrepetible con su compañero, para sentir su bienestar y de rebote, sentir nuestro, para fortalecer el vínculo. Cada instante que pasemos con ellos en plena consciencia, será una huella que quedará en su alma y en la nuestra.

Publicado en Uncategorized.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *