El poder de los minerales y nuestra energía

Los minerales son tesoros de la tierra, que guardan en su interior una gran sabiduría terrenal y ancestral.

Se dice que dentro de un cuarzo puedes ver el universo entero.

Son energías que se complementan con nuestra para tener un equilibrio general.

Para mí un mineral, a parte de un tesoro, es una ayuda, una herramienta que no estorba llevarla encima o tenerla cerca. Dejando de lado la parte estética, también importante, pero centrándonos más en la energética.

¿No os ha pasado nunca que llegas a un lugar lleno de minerales y sólo te fijas en uno? Se dice que los minerales te eligen a ti. La naturaleza es sabia y todos formamos parte de un todo. En la naturaleza hay armonía, en la energía pura también, por eso el mineral que puede atraer será el que te traerá ese punto de armonía que te falta. El instinto es un elemento primario que muchas veces tenemos olvidado, pero le tendríamos que hacer más caso.

Para explicar el caso del que sólo tenemos ojos para un mineral en concreto cuando hay muchos más, es que simplemente la energía de la armonía de la naturaleza entra en acción.

En un principio todo estaba en plena armonía, los animales, las plantas, insectos, minerales…. el ser humano ha roto esta armonía, se ha desconectado de este Todo, de este círculo de armonía donde todo convivía siguiendo una vibración. Lo natural es un círculo armonioso, por eso las piedras “nos vienen a buscar”, para devolver, de alguna manera, el estado armonioso de nuestra energía.

 

Muchas veces saber las propiedades de cada mineral es lo de menos, simplemente, si aquel te ha atraído, aquel es el que necesitas en este momento preciso. Dentro de un tiempo, seguramente lo cambiarás por otro. Yo me dejo llevar por estas energías, en cuanto a minerales en forma de bisutería, me pongo lo que siento que debo llevar hasta que lo siento en otro. Evidentemente la naturaleza que este mineral llevan dentro es mucho más sabia que yo, por eso me dejo llevar.

 

Meditar con minerales es un trabajo muy interesante, ya que hay infinidad de posibilidades. ¿Has intentado nunca de perderse dentro de un cuarzo? ¿De sentir sobre el pecho la fuerza de una turmalina? ¿O de respirar con una selenita?

Cada mineral, lo sentiremos de manera diferente, y cada persona sentirá un mineral de manera diferentes también, pues, aunque todos compartimos la misma energía, cada persona tiene la suya particular y su vibración, por eso cada persona siente las energías de un mineral de forma diferente.

Pero lo más importante es sentirlas, dejarse sentir y guiarse por lo que se siente.

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