¿Por qué Reiki aporta calma?

¿Por qué el Reiki aporta relajación?

 

A lo largo del tiempo y todas las sesiones de Reiki que he hecho, casi la mayoría de la gente, me han dicho que se han relajado mucho durante la sesión. Esto me ha llevado a pensar el por qué. Y ese es mi punto de vista:

Mucha gente que viene a la consulta por una sesión de Reiki, viene porque hay algo que la desborda, ya sea estrés, algún bloqueo o el simple hecho de no saber avanzar. Incluso, hay gente que viene acalorada, estresada o enfadada porque llegan tarde a la consulta debido al tráfico o de algún otro motivo. El cambio en estas personas al entrar en la consulta y en salir es espectacular.

Explicado de una manera sencilla; Reiki es energía universal que mediante el terapeuta como canal lo utiliza para pasar y “refrescar” la energía vital de la persona que recibe la sesión. Este “intercambio” hace que la energía vital (la energía de la persona) se mueva, se recoloquie y fluya, deshaciendo bloqueos y calmando todo el sistema energético. Es un paso energético muy sutil y suave. Evidentemente cada persona es un mundo y lo interpreta a su manera, pero en general, este flujo de energía aporta tranquilidad y calma.

¿Y por qué la sensación es de tranquilidad y calma?

Porque que nuestra energía está volviendo a su estado original, que es un estado armonioso y de equilibrio.

En un estado de equilibrio la calma está presente siempre, porque la calma no deja espacio al estrés, ni a las preocupaciones. La energía en movimiento armonioso está en calma, la calma aporta paz y todo ello aporta salud.

No estamos acostumbrados a estar en calma, en la sociedad en que vivimos, el orden del día es el estrés, las prisas, rápido, sin mirar ni escuchar nada. Para nosotros es un estado “normal”, pero realmente no es así. Nos hemos desconectado de cómo deben ser las cosas realmente, del flujo que se debe tener en la vida.

Como el agua de un río que fluye, su movimiento, su ruido, ¿qué te provoca? Calma…. Como el movimiento de los árboles y sus hojas, ¿qué te provoca? Calma….. Incluso cuando ves un bebé, un animal o alguna persona durmiendo plácidamente, ¿qué te provoca? Calma….

Porque el movimiento del agua es armonioso, porque la danza de los árboles con el viento, es armonioso, porque cuando dormimos, estamos relajados y es armonioso. Es el estado natural de las cosas, de la naturaleza; la armonía, fluir en equilibrio.

Por eso Reiki devuelve este estado natural de nuestra energía, la hace fluir, devuelve la armonía y de aquí viene la sensación de calma y relax. Es simplemente para que volvamos a nuestro estado original, natural.

La esencia es encontrar un equilibrio y la calma y la relajación vendrá sola. No es necesario que tengamos la mente puesta en cosas futuras, ni los pensamientos en lo que hemos vivido. Saber estar y ver tu presente, es estar en armonía con tu tiempo. La energía fluye y fluye ahora.

La magia del Reiki es, como si fueran mensajes subliminales, te va penetrando, sutilmente para incorporarte pequeños cambios para encontrar la calma y entender que tienes que vivir en el ahora y el aquí. Pero esto lleva tiempo, y constancia. Una herramienta, que te ayuda en hacer un clic y cambiar, simplemente, algunos conceptos y encontrar el estado natural de tu energía; armonía.

Mi camino en Reiki

Mi camino en Reiki

Mi testimonio con el Reiki comienza desde hace unos años cuando la palabra REIKI me cautivó.

Sólo conocía la palabra y poco más sobre esta disciplina. Había algo que me atraía pero la tenía reservada en algún lugar de mi cerebro y cuando las cosas no iban rectas, sacaba la cabeza y me decía: ….. Reiki …. Sin saber qué me quería decir.

Hasta que decidí hacer caso e investigar.

Buscando información encontré la explicación de que era Reiki y me gustó más todavía. Pero lo volví a archivar y seguí en la rutina que tenía montada.

Como ahora tenía más información que antes, mi desazón era más grande, hasta que explotó. En un momento muy oscuro de mi vida, me atrajo una luz desconocida, y simplemente, me dejé guiar. Decidí, no hacerme una cesión ni una terapia, si no, SER REIKI.

Así empecé el camino hacia ser terapeuta y maestra de Reiki. Descubrí tantas sensaciones nuevas, tantas cosas de mí que no sabía, tantas cosas que se podían hacer y tantas otras que me hacían crecer como persona. Para mí está siendo un camino llano y agradable, pero eso no quiere decir fácil. Aprendes a trabajarte a conocer partes de ti que no te gustan, a amarte tal como eres, a cambiar y ver el mundo con ojos nuevos y eso no siempre es fácil y agradable.

No paras de aprender, por eso todavía estoy caminando y avanzando y no voy a parar nunca, pero vale la pena, porque lo que crece en medio del pecho, es una sensación tanto pura, amable e inexplicable que todo esfuerzo se ve recompensado.

Ahora si miro atrás, lejos, casi no reconozco a la persona que era cuando estaba al principio del camino. Vas cambiando de carcasa hasta encontrar la más cómoda y flexiva, la de tu talla, estás muy a gusto, hasta que te queda pequeña y vuelves a salir a buscar otra.

Y no me arrepiento de nada, porque si no hubiera sido esa persona del principio del camino que ahora prácticamente no reconozco, ahora no sería la persona que está caminando.

No se trata de cambiarte de un día para otro, se trata de modelar lo que tienes, ir cambiando de forma, hasta encontrar la que te da un punto de armonía, y cuando la tienes, volverla a modelar hasta conseguir otro, e ir haciendo, para llegar a ser un poco más feliz, cuando lo tienes, el resto va saliendo solo, sólo tienes que ponerte en el camino adecuado e ir disfrutando del paisaje, sentir y creer.